miércoles, 30 de enero de 2008

Scott Joplin

Estoy en ello, no os preocupéis. Me llevará años, puede que incluso meses, pero conseguiré tocarla. ¡La esperanza es lo último que se pierde!

Fue el primero en desarrollar el Ragtime, que podría considerarse el estilo musical americano inicial. Su estilo es una perfecta combinación de componentes tomados de los estilos clásico y afroamericano. ¿No os gusta el Ragtime? ¿Conocéis la música de la película "El Golpe"? Pues tenéis que conocerla.

Scott Joplin nació en Bowie County (ahora Texarkana), Texas, el 24 de noviembre de 1868. Era el segundo de cinco hermanos en una familia de músicos. Sus padres habían sido esclavos y eran muy pobres. Sin embargo querían que Scott tuviera una buena formación de piano clásico. Para ello su madre trabajó de criada mientras su padre trabajaba en la vía del tren. Sacrificaron mucho para asegurar que su hijo tuviera todas las herramientas necesarias para desarrollar su talento. A cambio, él utilizó esas herramientas para convertirse en uno de los mejores músicos de su tiempo.

Scott empezó tocando de adolescente en los "saloons", que habían proliferado en su ciudad durante la construcción de la vía ferroviaria. Pasaba las noches improvisando y perfeccionando melodías escritas por él mismo, esperando que algun día fueran publicadas. Formó un grupo llamado "The Texas Medley Quartet" a los 16 años, pero duró poco tiempo. Scott quería más. Soñaba con publicar sus trabajos y sabía que el único modo de hacer su sueño realidad era dejar Bowie County.

Así, en 1890 partió a San Luis (o Saint Louis) para desarrollar su carrera musical. Allí tocó en clubs y bares mientras buscaba un editor. Había presentado sus obras a muchos, pero cada vez la respuesta era la misma. Nadie le tomaba en serio; ni siquiera consideraban su estilo una forma de expresión musical. Pero él persistió. En 1893 le pidieron actuar en Exposición Colombiana de Chicago, lo que llevó a que le invitaran a tocar en la Feria Mundial del año siguiente. Su éxito aumentaba con cada actuación.

En 1895 fue admitido en el "George R. Smith College for Negroes", donde continuó formándose musicalmente. También en ese año conoció a John Starks, un editor que se interesó mucho en los trabajos de Joplin. Accedió a apoyar los proyectos de Scott y publicó su primera obra: "Please say you will". A esta le siguieron muchas obras exitosas, incluyendo el "Maple Leaf Rag" (1899), que fue la primera pieza en vender más de un millón de copias.

La popularidad de Scott Joplin aumentaba cada vez más, sin lanzarle al estrellato, pero dejándole en una cómoda posicion: finalmente era considerado un músico serio, "El Rey del Ragtime". Compuso varias piezas, pero una en particular recibió casi toda su atención: su ópera "Treemonisha".

En 1907, dejó San Luis, una vez más buscando un editor. Necesitaba a alguien que se implicase en una producción mucho mayor, la publicación de "Treemonisha". Viajó a Nueva York donde estaba seguro de encontrar un editor interesado. Tras una larga y tediosa búsqueda, se vió obligado a financiar la producción él mismo. Dedicó la obra a su madre, que siempre había apoyado e impulsado su talento. Después de algunas mal entendidas e inapreciadas representaciones en 1911, "Treemonisha" fue retirada. Scott no volvió a ser el mismo.

Ese mismo año, sufrió un ataque nervioso del que nunca se recuperó completamente. En 1916 fue ingresado en una institución mental en Manhattan, donde murió al año siguiente de neumonía.

Tras su muerte, el interés de la gente por el Ragtime se pasó al Jazz y continuó alejándose del estilo al que Joplin había dado vida. Sin embargo, 50 años después, la popularidad del Ragtime revivió.

La década de los 70 fue un período de éxito póstumo para Scott Joplin. Comenzó con la introducción de la película ganadora de un Premio de la Academia, "El Golpe", en la que sonaba la obra de Joplin "The Entertainer" (esta sí la sé tocar). También en los 70 "Treemonisha" se volvió a representar, cosechando el éxito que Joplin había esperado para ella cuando la compuso. Y en 1976 se le concedió el Premio Pulitzer a Scott Joplin por sus trabajos. Es una pena que el aprecio que necesitaba tanto sólo le viniera tras su trágico final.

¡Ohhh! ¡Son tan geniales sus obras! ¡Viva el Ragtime!

miércoles, 23 de enero de 2008

¡Hoooola de Nuevo!

Vale, sé que no debería postear hasta terminar mis dos SUPEREXÁMENES del día 29, pero es que necesito entretenerme para que los hilobátidos y los australopitecus no acaben con mi moral a las 11 y media de la noche (teniendo que madrugar).

Siento no haber actualizado antes, queridos fans, sé que me debo a mi público, pero es que alimentar a una familia de 7 blogs es duro, así que este, el pobre, se me estaba quedando desnutrido...

No sé, pero últimamente me siento creativa. Estoy entre crear una maqueta de la ATPasa, componer una canción o hacer rayajos con el paint, como de costumbre. Hasta he elaborado unos complejos poemas en inglés:


Oh, maths!
I'm so glad
Not to be as bad
As the other lad.
Oh, physics!
How terrific!
It seemed a hieroglyphic!
¿¿¿POR QUÉ OS ACERCÁIS A MÍ CON ESOS BATES DE BASEBALL??? ¡¡¡NO, YO NO TENGO NADA EN CONTRA DE LA FÍSICA!!! ¡¡¡ES LO PRIMERO QUE SE ME OCURRIÓ QUE RIMARA CON "PHYSICS"!!! ¡¡¡¡¡SOCORROOOO!!!!!!

viernes, 21 de diciembre de 2007

Tuturuturuuuuu


I wanna wish u a merry Xmas, I wanna wish u a merry Xmas... Nunca entenderé qué tendrá que ver Xmas con Christmas. ¿Pero la X no suena más bien a "iks" que a "christ"? Bueno, qué se le va a hacer. Estos yankis.... Y bueno.... Qué podría contaros.... ¡QUE ESTAMOS DE VACACIONES! UUUUUH ¡FIESTA, FIESTA! deck the hall with boughts of holy, falalalalaaalalaalalaaaa.... ¡Dios mío! ¡me está poseyendo el espíritu navideño! ¡Que alguien llame al exorcista de guardia! t'is the season to be joly, falalalalaaalalaalalaaaa..... One way or another.... Y sí, ¿cómo sonarán los poríferos cuando no hay nadie para escucharlos? That's the question... ¿Qué es un porífero?, dices mientras clavas tus espículas silíceas en mis canales incurrentes. ¿Qué es un porífero? ¿Y tú me lo preguntas? Un porífero, eres tú.
Quatre consonnes et trois voyelles c'est le prénom de Nicolas (Sarcozy).....






martes, 13 de noviembre de 2007

Crecida

Con la sangre hasta la cintura, algunas veces
con la sangre hasta el borde de la boca,
voy
avanzando
lentamente, con la sangre hasta el borde de los labios
algunas veces,
voy avanzando sobre este viejo suelo, sobre
la tierra hundida en sangre,
voy avanzando lentamente, hundiendo los brazos
en sangre,
algunas
veces tragando sangre,
voy sobre Europa
como en la proa de un barco desmantelado
que hace sangre,
voy
mirando, algunas veces,
al cielo
bajo,
que refleja
la luz de la sangre roja derramada,
avanzo
muy
penosamente, hundidos los brazos en espesa
sangre,
es
como una esperma roja represada,
mis pies
pisan sangre de hombres vivos
muertos,
cortados de repente, heridos súbitos,
niños
con el pequeño corazón volcado, voy
sumido en sangre
salida,
algunas veces
sube hasta los ojos y no me deja ver,
no
veo más que sangre,
siempre
sangre,
sobre Europa no hay más que
sangre.

Traigo una rosa en sangre entre las manos
ensangrentadas. Porque es que no hay más
que sangre,

y una horrorosa sed
dando gritos en medio de la sangre

Blas de Otero

domingo, 11 de noviembre de 2007

Badabadúm, badúm, badúm badúm badero

(Por cierto, para el viernes está programado el nacimiento de mi prima, ahora estará así la pobre)
EDITADO: Foto de la chica el día 17 de noviembre (ahora ya está menos roja):


A ver si se me ocurre algo divertido para contrarrestar el comentario "apocalyptico" del otro día:


¿Cuántos físicos teóricos especializados en relatividad general hacen falta para enroscar una bombilla? Por favor, hagan sus apuestas y especulaciones en los comentarios.


¿Y cuántos químicos físicos se necesitan para fregar un matraz? Je, je, je. Todavía me estoy riendo desde el jueves, que me lo contaron.




Me gustaría que si queréis recomendar algún libro lo sugiriérais o sugiriéseis en los comentarios. Llevo todo el fin de semana ampliando la lista y no doy abasto. Cuando me acuerdo de uno lo pongo, pero es interminable (la última vez que pensé esto corrí acto seguido a añadir "La historia interminable"). Ahora me estoy leyendo dos: "El collar del Neandertal", de JuanLu Arsuaga, por supuesto (ya que me estoy perdiendo todo el tema de los neandertales en antro; por cierto, qué mal suena eso de antro) y "El misterio del solitario", de Jostein Gaarder.




¿Os llena de asombro mi inusual a la par que sorprendentemente grato incremento de la frecuencia en el añadimiento y/o añadición de entradas por parte de esta, vuestra segura servidora? ¡A partir de ahora ningún infeliz malandrín osará ensuciar con injurias a mi discreta y sin embargo ilustre persona! Pues ya tengo en mi tintero, ansiosos por surgir de mi humilde pluma, magníficos artículos en potencia, que se encuentran aún en el limbo de esas ideas que han sido concebidas pero no han llegado a ver la luz (en el platónico Mundo de las Ideas, looool; los que no sepáis algo de Platón, no me hagáis caso; es más, borrad estas perniciosas palabras de vuestra mente). Una de las cosas que sé es que sé algunas cosas. Creo que pienso, luego puede que incluso exista. Y como Dios existe también, está claro, y es infinitamente bueno, no va a dejar que nos engañemos haciéndonos percibir un mundo que no existe, luego el resto del mundo existe. ¡Toma ya! Das Ding an sich und Das Ding für mich, dijo también Kant, ¡y nunca salió de su pueblo! Yo eso también lo pensé cuando era pezqueña (y luego, de paso, inventé el panteísmo (dícese de la creencia religiosa de que el Panteón es dios)). ¡He dicho que dejéis de leer! ¿Que lo borre? ¡Ni hablar! ¡Aquí llamamos al pan canchuflo y al vino prestújila!




Y para terminar, un consejo: no por mucho madrugar busca la sombra el perro.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Esa jodida décima

Estoy horrorizada. He mirado a la competitividad a la cara y me he dado la vuelta. ¿Por qué? ¡Maldigo al futuro académico! ¿De verdad es tan importante? La respuesta es sí. Comprendo las motivaciones. Entiendo lo que implica una puñetera matrícula. Lo sé. Sé que tu vida depende de un número. La diferencia entre la ¿felicidad? y el fracaso está en una jodida décima. Sí, la felicidad, lo entiendo. ¿Qué quieres hacer el resto de tu vida: trabajar en un instituto de secundaria o contribuir al mejor conocimiento de los que nos rodea? Si lo que te interesa (como a todos) es lo segundo, en realidad no tienes otra opción que luchar por esa jodida décima, quitándosela a otros (que terminarán trabajando en un instituto de secundaria).


Yo quiero investigar en un laboratorio. Me gustaría. Pero para eso se necesita una maldita beca (o varias malditas becas). Y para conseguir esa beca tienes que ser la mejor. Está claro que no todo el mundo puede ser el mejor. Por eso tu éxito se debe saldar con numerosos fracasos a tu alrededor. Es una lástima. No soy la mejor. Ni lo voy a ser. Por eso renuncio a la ciencia. No voy a luchar. Intentaré hacer las cosas bien. Pero si me encuentro en algún conflicto, sobre todo si es con una persona querida, lo siento pero lo voy a evitar. Comprendo a los que no lo harían, de verdad, pero yo no puedo. ¿Y ahora qué hago con mi vida? Pues por el momento, disfrutar de la biología, que es uno de los ámbitos científicos (generalizando) más fascinantes que conozco. Cuando termine, ya veremos. Mi ego se ha resentido demasiado en los últimos meses, no sé si lo habréis notado. Cada uno tendrá su lugar.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Vandalismo Literario

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el plazer,
cómo después, de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parescer,
cualquiera tiempo passado
fue mejor.

Pues si vemos lo presente
cómo en un punto s'es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por passado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera,
más que duró lo que vio,
porque todo ha de passar
por tal manera.

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros, medianos
y más chicos,
allegados son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

Jorge Manrique
A la muerte del maestre Don Rodrigo Manrique, su padre
(fragmento del principio)


El que haya ido alguna vez en metro en hora punta sabrá lo que es estar apoyada en la pared, luchando por respirar en un pantano de gente. Y también recordará con una sonrisa el maravilloso momento en el que el tren llega a una de esas estaciones mágicas, en las que se baja casi todo el mundo y te sacan por fin el codo de la oreja. En esos momentos el alivio es tal que no te importa si se ha bajado todo el mundo menos los que estaban sentados, y te quedas apoyada en la pared al lado de la puerta.

Supongo que también conoceréis esos cartelitos incitadores a la lectura que hay por ahí pegados (mínimo 5 por vagón, a veces repetidos, estoy segura). Pues bien, a lo que iba:

Estaba yo en el metro apretujada contra la pared, al lado de la puerta, con la cabeza apoyada en uno de esos cartelitos literarios. Había tanta gente, que no me podía mover. Menos mal que entre Guzmán el Bueno, Cuatro Caminos y Nuevos Ministerios me aliviaron un poco la cosa. Como no llevaba mp3 y ya tenía espacio vital, me giré para leer la joya literaria que separaba mi cabeza de la pared. ¡Oh, las coplas a la muerte del padre de jorge! ¡Cuánto tiempo! A ver: "... contemplando cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte, tan callando; cuán después de acordado, da dolor..." ¡¡¿¿QUÉ??!! ¿Dónde está "cuán presto se va el placer"? ¡Estos ineptos no saben ni transcribir!

Me estaba doliendo. En plena indignación, salió mi vena vandálica y saqué un boli de la mochila para desfazer el entuerto. ¡Y desde este púlpito animo a todos los del club de fans de jorge manrique a que empuñen sus bolígrafos y añadan "cuán presto se va el placer" (antes de "cómo después de acordado da dolor"), por la memoria del maestro Don Jorge Manrique y por la literatura!

¡Si podéis quedaros indiferentes, de brazos cruzados, allá quedará en vuestras conciencias!